Automatización con IA vs. automatización clásica (RPA): qué diferencia hay
La automatización clásica (RPA) sigue reglas fijas y se rompe cuando algo cambia de formato; la automatización con IA interpreta variaciones y tolera excepciones. "Automatización" se usa para las dos cosas y eso genera confusión al presupuestar un proyecto. Confundirlas lleva a comprar herramientas que no resuelven el problema real.
Antes de que existiera IA aplicada de forma accesible a pymes, "automatizar" un proceso significaba casi siempre RPA: reglas fijas del tipo "si pasa esto, haz esto otro". Sigue siendo útil y sigue teniendo sentido en muchos casos. La IA no la sustituye, la complementa donde las reglas fijas se rompen.
Automatización clásica (RPA)
Automatización con IA
Un ejemplo concreto
Extraer datos de una factura con formato siempre idéntico (mismo proveedor, mismo layout) es terreno clásico de RPA: reglas fijas, coste bajo, funciona bien. Extraer datos de facturas de veinte proveedores distintos, cada uno con su propio formato, es terreno de IA: las reglas fijas se multiplicarían sin control y dejarían de ser mantenibles.
Por qué esto afecta al presupuesto
Un proveedor que solo sabe montar RPA te va a intentar encajar tu proceso en reglas fijas aunque no encaje bien, porque es lo único que sabe construir, y el resultado se rompe con frecuencia. Uno que solo sabe IA puede sobredimensionar procesos simples que no la necesitaban. Nosotros evaluamos primero la variabilidad real del proceso, y proponemos la solución más simple que aguante, no la más sofisticada.